Non-pharmacological intervention in patients with mild Alzheimer's disease [Intervención no farmacológica en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve]

López N.; VELIZ, A.; Soto M.; Allegri, R

Keywords: actividad física, ENFERMEDAD NEURODEGENERATIVA, ADULTEZ MAYOR

Abstract

La inactividad física y la baja participación en las actividades cognitivamente estimulantes son considerados factores de riesgo asociados a la enfermedad neurodegenerativa1,2. Los factores asociados a la enfermedad de Alzheimer (EA), así como su incidencia, se han intentado reducir en la última década, mediante medidas farmacológicas centradas en los déficit de neurotransmisores del trastorno neurocognitivo, proporcionando un alivio sintomático de breve duración, pero incapaces de detener el proceso neurodegenerativo3. Se han utilizado diversas estrategias terapéuticas orientadas a prevenir la formación y deposición de la β-amiloide y tau o acelerar su eliminación, con éxito limitado. Sin embargo, la evidencia disponible sugiere que las medidas terapéuticas no farmacológicas, como la actividad cognitiva (AC) y la actividad física (AF), en personas mayores reduce el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas y mejora la función cognitiva en la fase prodrómica de la EA4. Estudios en animales con inducción de EA con inyección intracerebroventricular de péptido Aβ1-40, sometidos a entrenamiento físico y cognitivo, confirmarían la hipótesis que la AF y la AC pueden ejercer protección contra algunos mecanismos de neurotoxicidad inducida por Aβ1-40, convirtiéndose en potenciales factores neuroprotectores de la EA5,6. Estudios longitudinales y ensayos clínicos han indicado que los ancianos con EA que son física e intelectualmente activos acumulan mayor función neuroprotectora contra la enfermedad, mejorando su rendimiento en fases preclínicas o leves de la EA4,7. Por tanto, la incidencia de EA podría reducirse mediante el uso de métodos combinados de AF y AC, dirigidos a reducir la prevalencia de los factores asociados a la EA y mejorar la función cognitiva en esta condición1,8. Para verificar esto, se realizó un estudio cuyo objetivo fue examinar los efectos de una intervención combinada, de la AF y la AC en personas mayores con EA leve. Participaron 80 ancianos chilenos ≥60 años, divididos en un grupo de intervención (GI=24), sometidos a entrenamiento físico y cognitivo, 5 sesiones semanales, durante 6 meses; y un grupo control (GC=36), sujetos sedentarios que no realizaron AF ni recibieron estimulación cognitiva durante el estudio. Se realizaron mediciones pre y pos-test con Mini-mental state examination (MMSE)9, test del trazo (TMT-A y B)10, test de la figura compleja de Rey (TFCR)10 y test de aprendizaje auditivo verbal de Rey (TAAVR)10. Se realizaron análisis inter e intragrupales y ANCOVA. Se solicitó el consentimiento informado de los participantes. Resultados El análisis intergrupal en el pre test no mostró diferencias significativas en los desempeños promedios de los grupos de estudio, mientras que en el pos-test se evidenciaron diferencias estadísticamente significativas entre el GI y el GC en el MMSE (t=4,81; p<0,001), en la dimensión copia (t=9,39; p<0,001) y memoria (t=12,37; p<0,001) del TFCR; en A1= evocación (t=12,124; p<0,00), A5= aprendizaje o recuerdo (t=20,337; p<0,001) y A7 o consolidación del TAAVR (t=18,847; p<0,001); y en los aciertos (t=14,299; p<0,001; t=13,994; p<0,001) y errores (t=−2,202; p<0,00; t=−3,441; p<0,001) del TMT-A y B, respectivamente. Por su parte, el análisis intragrupal evidenció un aumento significativo en las medias de desempeño del GI versus GC en todas las dimensiones evaluadas, después de la intervención; revelando un incremento promedio en el estado cognitivo del GI sometido al programa de entrenamiento físico y cognitivo. Por último, los niveles de significación asociados a los efectos principales y las covariables mostraron que solo la variable grupo (con/sin AF y AC) tuvo un efecto significativo sobre el estado cognitivo. El tamaño de efecto (0,243) y la potencia observada (0,984) de esta variable entregaron más evidencia a favor del impacto de la AC y la AF en la función cognitiva del GI. Discusión Estos resultados sugieren que la AF y la AC son los principales responsables del aumento en la respuesta cognitiva del grupo de intervención que, después de 6 meses de intervención: 1) aumentó significativamente su memoria auditiva-verbal, optimizando la capacidad de retención y consolidación de palabras; 2) mejoró su capacidad de procesar imágenes visuoespaciales, guardar la información en la memoria episódica visual y tener una buena evocación visuoconstructiva y 3) una mejora de la focalización atencional, sostenibilidad y flexibilidad cognitiva. Para futuras investigaciones, se requiere realizar estudios aleatorizados, controlados y longitudinales, incluir pacientes y controles sanos, activos y sedentarios, en grupos separados de intervención cognitiva y actividad física, acompañado de medidas fisiológicas.

Más información

Título según SCOPUS: Non-pharmacological intervention in patients with mild Alzheimer's disease [Intervención no farmacológica en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve]
Título de la Revista: Revista Espanola de Geriatria y Gerontologia
Volumen: 50
Número: 3
Editorial: Elsevier España, S.L.U. All rights reserved.
Fecha de publicación: 2015
Página de inicio: 150
Página final: 155
Idioma: Spanish
Financiamiento/Sponsor: Universidad de Los Lagos
DOI:

10.1016/j.regg.2014.11.005

Notas: SCOPUS - SCOPUS